Basurero tóxico clandestino operó a cielo abierto: clausuran empresa que almacenaba venenos sin permisos en SLP

Lo que durante meses —o quizá años— funcionó como un auténtico polvorín ambiental finalmente fue clausurado por autoridades federales. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura total temporal del Centro Ébano para el Tratamiento y Confinamiento de Residuos de Manejo Especial tras comprobar que operaba sin autorización para manejar residuos peligrosos y bajo condiciones que ponen en riesgo directo a la población.

El sitio, con una extensión aproximada de 15 hectáreas, almacenaba sustancias altamente contaminantes directamente sobre suelo natural, sin contención ni medidas de seguridad, como si se tratara de un tiradero cualquiera y no de materiales potencialmente tóxicos.

Denuncias ignoradas… hasta que hubo incendios

La intervención ocurrió el 16 de febrero de 2026 luego de múltiples denuncias ciudadanas por incendios registrados los días 5 y 12 de febrero dentro del predio. Es decir, el problema no se atendió cuando empezó a contaminar, sino cuando comenzó a arder.

Durante la inspección, personal federal detectó dos celdas de confinamiento operando con residuos peligrosos:

  • Celda 1: acumulación de líquido negro, viscoso y con fuerte olor a hidrocarburo; tambos, latas de pintura, aerosoles, filtros automotrices, acumuladores usados y lodos contaminados colocados directamente sobre tierra.
  • Celda 2: recipientes impregnados con aceites y grasas, envases de agroquímicos, sacos con sosa cáustica y lodos con olor a combustible.

En ambos casos, los materiales estaban sin protección, sin impermeabilización y en contacto directo con el subsuelo, lo que implica riesgo de contaminación de mantos freáticos, aire y suelo.

Operaba sin permiso para manejar residuos peligrosos

Al solicitar la documentación correspondiente, el responsable admitió no contar con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para recolectar, almacenar, tratar o disponer residuos peligrosos de terceros.

En otras palabras: el lugar funcionaba como un centro de confinamiento tóxico… sin permiso para serlo.

Ante ello, Profepa colocó sellos de clausura en los accesos y ordenó medidas urgentes:

  • Suspender de inmediato la recepción de residuos peligrosos
  • Presentar la autorización oficial correspondiente (si existe)
  • Entregar en cinco días un plan para controlar definitivamente los incendios y emisiones de humo

Un riesgo ambiental y sanitario de alto impacto

La presencia de hidrocarburos, químicos industriales, agroquímicos y sustancias corrosivas almacenadas sin control representa una amenaza grave para las comunidades cercanas, especialmente si se filtran al subsuelo o si continúan los incendios.

Expertos advierten que este tipo de sitios pueden generar contaminación persistente durante décadas, afectando agua, aire y salud pública.

Posible proceso penal

La Procuraduría informó que iniciará un procedimiento administrativo y evaluará presentar una denuncia penal para determinar responsabilidades. Los hechos podrían constituir delitos ambientales graves.

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