Cada vez alcanza para menos: mexicanos necesitan más dinero que hace un año para cubrir lo básico

El costo de la vida continúa en ascenso y el dinero rinde cada vez menos. En enero de 2026, los hogares mexicanos requieren mayores ingresos que hace un año para adquirir exactamente los mismos alimentos, transporte y servicios esenciales, de acuerdo con el más reciente informe sobre Líneas de Pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El reporte confirma una percepción generalizada entre la población: aunque la inflación se mantiene moderada en términos generales, los productos indispensables —especialmente los alimentos— se han encarecido por encima del promedio.

Alimentos suben más que la inflación general

Según el organismo, la inflación anual se ubicó en 3.8 por ciento; sin embargo, la canasta alimentaria registró aumentos diferenciados:

  • Zonas rurales: incremento de 3.8 %
  • Zonas urbanas: incremento de 5.1 %

Esto significa que en las ciudades los alimentos subieron considerablemente más que el nivel general de precios, impactando de forma directa el presupuesto de las familias.

Especialistas señalan que este fenómeno golpea con mayor fuerza a los sectores de ingresos medios y bajos, cuyo gasto se concentra en comida y servicios básicos.

Menor poder adquisitivo

En términos reales, una persona necesita hoy más dinero para comprar lo mismo que hace doce meses. Si los salarios no crecieron al mismo ritmo —o por encima— del encarecimiento de la canasta básica, el resultado inmediato es una pérdida del poder de compra.

Esto se traduce en ajustes cotidianos dentro de los hogares: reducción en la cantidad o calidad de alimentos, aplazamiento de gastos, eliminación de actividades recreativas o incremento del endeudamiento familiar.

Umbral de pobreza sigue al alza

El informe también advierte que la línea de ingreso necesaria para no caer en pobreza continúa aumentando mes con mes, reflejo del encarecimiento sostenido del costo de vida.

En otras palabras, incluso quienes mantienen ingresos estables pueden acercarse gradualmente a condiciones de vulnerabilidad si sus percepciones no se actualizan conforme a los precios.

Presión constante sobre las familias

La tendencia confirma que la estabilidad económica depende cada vez más de incrementos salariales continuos o de ingresos adicionales. Sin ellos, el deterioro del poder adquisitivo se vuelve inevitable.

Para millones de mexicanos, el desafío no es únicamente generar ingresos, sino lograr que esos recursos alcancen para cubrir lo esencial en un entorno donde los precios avanzan más rápido que la capacidad de compra.

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