Crisis en Izamal: Melissa Puga pide disculpas tras polémica decisión que desató indignación ciudadana

Lo que debía ser una jornada festiva terminó convertido en un episodio político cargado de tensión y críticas. La presidenta municipal de Izamal, Melissa Puga, se vio obligada a emitir un comunicado de disculpa pública luego de tomar una decisión que provocó molestia generalizada entre habitantes y visitantes durante las celebraciones recientes.

La alcaldesa, quien ha manifestado su interés en contender por una diputación bajo las siglas de Morena, intentó “enmendar” lo que muchos ciudadanos calificaron como un grave error político y social, tras ordenar modificaciones de última hora en el recorrido de las comparsas.

Un cambio que encendió la inconformidad

La controversia estalló la noche anterior, cuando —según versiones ampliamente difundidas— la edil habría reaccionado con incomodidad al observar la cercanía y el entusiasmo de las comparsas hacia el exalcalde Warnel May Escobar, quien recibió muestras de afecto por parte del público y los participantes.

Poco después, se ordenó que los soberanos y contingentes no transitaran por la calle 30, específicamente en el tramo comprendido entre las calles 29 y 19, una zona donde desde temprana hora decenas de familias se habían congregado para presenciar el desfile.

La decisión dejó a numerosos espectadores esperando un recorrido que nunca ocurrió, generando decepción, enojo y una oleada de reclamos tanto en el lugar como en redes sociales.

Redes sociales: la presión que obligó a rectificar

Horas más tarde, las plataformas digitales se inundaron de críticas hacia la autoridad municipal, señalando falta de sensibilidad, improvisación y decisiones motivadas por intereses personales más que por el bienestar colectivo.

Ante el creciente descontento, la alcaldesa publicó durante la tarde de este martes un mensaje dirigido a la ciudadanía, en el que ofreció disculpas y buscó justificar lo ocurrido, intentando contener el desgaste político.

Impacto en su futuro político

Analistas locales consideran que este episodio podría tener consecuencias en la imagen pública de la presidenta municipal, particularmente si aspira a una candidatura legislativa en los próximos procesos electorales.

Para algunos sectores, el incidente evidencia una desconexión con la ciudadanía y una gestión reactiva ante la presión social; para otros, se trata de un error que podría superarse si se toman medidas correctivas y se reconstruye la confianza pública.

Un episodio que deja huella

En una ciudad con fuerte tradición cultural y sentido comunitario como Izamal, cualquier decisión que afecte celebraciones populares suele tener repercusiones amplias. Lo ocurrido no solo alteró un evento festivo, sino que abrió un debate sobre liderazgo, tolerancia política y manejo de la crítica.

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