La dirigencia nacional de Morena abrió un procedimiento formal contra el diputado plurinominal Sergio Mayer luego de que solicitara licencia a su cargo para participar en el reality show La Casa de los Famosos, producido por Telemundo.
La presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde, confirmó que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia analiza si el legislador incurrió en una falta de compromiso con sus responsabilidades públicas al abandonar temporalmente su escaño para integrarse a un programa de entretenimiento.
Mayer, quien llegó a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal —es decir, sin el respaldo directo del voto ciudadano— solicitó licencia la semana pasada, desatando una ola de críticas dentro y fuera de su propio partido. La revisión interna busca determinar si su decisión viola los principios y estatutos de Morena, así como el deber de representar a la población desde el Poder Legislativo.
El escándalo adquiere mayor dimensión por los montos que se manejan en el reality. De acuerdo con diversas versiones, los participantes mejor pagados pueden recibir hasta 500 mil pesos semanales, es decir, alrededor de dos millones de pesos mensuales. Una cifra que, para muchos, evidencia que el incentivo económico pesó más que cualquier compromiso político o institucional.
Más allá del procedimiento partidista, el caso ha reavivado el debate sobre la calidad de la representación política en México, especialmente en el sistema de legisladores plurinominales, frecuentemente criticado por permitir que figuras públicas lleguen al Congreso sin trayectoria legislativa ni rendición directa ante el electorado.
Para sus detractores, la decisión de Mayer simboliza el deterioro de la vida pública: un diputado que cambia el trabajo legislativo por un espectáculo televisivo mientras el país enfrenta problemas de seguridad, economía y gobernabilidad. Para sus simpatizantes, en cambio, se trata de un derecho individual que no debería invalidar su carrera política.


